Descripción
Esta boca no es humana. Es una arquitectura de transmisión tejida con circuitos, tinta y niebla. Entre sus labios entreabiertos se esconden fragmentos de textos antiguos y máquinas de hablar huecas. "La máquina que susurra" habla en profecías y registros de servidores. Un cruce surrealista entre voz y mecanismo, donde el sonido no se oye, sino que se almacena, se repite, se descodifica.





























